El Movimiento Evangélico es uno de los primeros movimientos ecuménicos en la historia moderna de la Iglesia. Fundada en 1846 en Londres, la actual Alianza Evangélica Mundial reunió a cristianos de tradiciones luteranas, reformadas y anabaptistas.
En su fundación se consideró como valor fundamental la relación personal con Cristo en el sentido de una conversión (arrepentimiento) y de un renacimiento espiritual (cristianos renacidos). Aunque los evangélicos concuerdan en los así llamados cuatro artículos exclusivos de la Reforma (“solas”), en la actualidad su preocupación fundamental se centra cuestiones que conciernen la misión y el evangelismo. Los evangélicos pertenecen a muy diversas tradiciones eclesiales que van desde el anglicanismo hasta el pentecostalismo. La Alianza Evangélica Mundial, que es una asociación de Alianzas Evangélicas Nacionales con una infraestructura visible, y el Movimiento de Lausana, que es en su mayor parte una asociación de evangélicos individuales, representan los intereses del evangelismo actual. La Consulta Internacional entre el Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos y la Alianza Evangélica Mundial ha publicado tres informes: Evangélicos y Católicos sobre la misión (1976-1984); Iglesia, Evangelización y Los Vínculos de la Koinonía (1997-2002); ‘Escritura y Tradición’ y ‘La Iglesia en la Salvación’: Católicos y Evangélicos analizan desafíos y oportunidades (2009-2016).