La Conferencia Episcopal Española ha acogido la presentación del nuevo informe elaborado por la Mesa de Diálogo Interconfesional de España sobre la atención y acompañamiento que las Iglesias cristianas prestan a las personas migrantes y refugiadas en España. El acto, celebrado en la sede de la CEE, contó con la participación de Carolina Bueno Calvo, presidenta de la Mesa y secretaria ejecutiva de la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (FEREDE); Mons. Luis Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal Española y arzobispo de Valladolid; y Mons. Timotei Lauran, obispo de la diócesis ortodoxa rumana de España y Portugal.
El informe, introducido por el Rvdo. Rafael Vázquez, Director del secretariado de la Subcomisión de Relaciones Interconfesionales y Diálogo Interreligioso de la Conferencia Episcopal Española y consultor del Dicasterio para el diálogo interreligioso ,y también secretario de la Mesa, nace tras una jornada de reflexión y trabajo conjunto entre distintas confesiones cristianas. Su objetivo es compartir experiencias, coordinar acciones y analizar la labor social y humanitaria que desarrolla cada confesión en el ámbito de las migraciones.

El documento pone en valor la contribución de las Iglesias cristianas ante el desafío migratorio y la crisis humanitaria que viven miles de personas migrantes, refugiadas y desplazadas.
“Fui forastero y me acogisteis” (Mt 25,35).
El informe destaca que las principales líneas de actuación se centran en la acogida y acompañamiento social, la integración laboral y educativa, la enseñanza del idioma, la asistencia jurídica, el apoyo psicológico y la defensa de los derechos humanos de las personas migrantes en España. Entre las principales propuestas recogidas en el informe sobre la atención a las personas migrantes, se destacó la importancia de reforzar el acceso a una vivienda digna y promover programas de formación en primeros auxilios psicológicos para ofrecer apoyo en situaciones de crisis emocional. Ante el elevado número de suicidios registrados entre la población migrante en España, las iglesias consideran prioritario capacitarse para afrontar las consecuencias del duelo migratorio, el trauma derivado del proceso migratorio y los casos de estrés postraumático, además de difundir herramientas y protocolos de prevención del suicidio.
Del mismo modo, el documento plantea la creación de canales seguros para compartir ofertas de empleo fiables y con condiciones laborales dignas, con el fin de proteger a las personas migrantes frente a posibles fraudes, abusos o situaciones de explotación laboral durante su proceso de inserción en el mercado de trabajo.

La acción cristiana en favor de las personas migrantes se encarna en miles de puntos de atención distribuidos en toda España. Desde nuestra fe, cada confesión afirma que toda persona, independientemente de su origen o situación administrativa, merece ser tratada con respeto, justicia y compasión. Por ello, la Mesa de Diálogo Interconfesional continuará trabajando no solo para atender necesidades inmediatas, sino también para promover los derechos fundamentales de las personas migrantes y su bienestar integral en España.
