El Diálogo entre la Iglesia católica y la Iglesia asiria del oriente ha producido muchos frutos.
Como resultado de una primera fase de diálogo sobre cuestiones cristológicas, el Papa Juan Pablo II y el Patriarca Mar Dinkha IV firmaron una Declaración Cristológica Común en 1994, que abrió nuevos horizontes tanto para el diálogo teológico como para la colaboración pastoral. Posteriormente, la Comisión mixta para el diálogo teológico entre la Iglesia católica y la Iglesia asiria del oriente planificó dos fases adicionales de trabajo: una sobre teología sacramental y otra sobre la constitución de la Iglesia. La segunda fase del diálogo concluyó con un amplio consenso sobre cuestiones sacramentales que permitió la publicación por parte del PCPCU de las “Orientaciones para la admisión a la eucaristía entre la Iglesia caldea y la Iglesia asiria del oriente”, y un acuerdo sobre el documento final titulado Declaración común sobre la vida sacramental, aprobado en 2017. La tercera fase del diálogo sobre la naturaleza y la constitución de la Iglesia inició en 2018.